Rubén Rodríguez

Mi pasión y experiencia con los caballos, empezó desde muy pequeño y se resume en tres palabras: constancia, paciencia y humildad. Virtudes que aprendí de los mejores profesionales y amigos.

Un jinete con formación

Con tan solo 6 años de edad comencé a sentir, cuidar y montar a mi primer caballo, gracias a mi padre, un gran aficionado del arte ecuestre. Este fue el inicio de un camino lleno de gratificantes experiencias y momentos inolvidables en mi carrera profesional y personal.

En mi paso por la REAAE, (Fundación Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre) como alumno y luego como parte del equipo de jinetes, pude absorber muchos de los consejos de mis profesores sobre la iniciación y las fases de entrenamiento para llegar a un nivel alto, que sin duda han construido mis pilares y mi afición por la competición.

Finalmente, el destino me trajo hasta Cataluña, donde decidí echar raíces y hacer de mi gran pasión, la doma clásica, mi negocio. De allí, la necesidad de compartir y ofrecer mis conocimientos a través de un sistema de adiestramiento práctico en el que el jinete realice todas sus órdenes con armonía, equilibrio y ligereza para compenetrarse con su caballo.

“Un caballo domado es aquel que es flexible, confiado, agradable de montar y feliz, no aquel que solo hace ademanes” Nuno Oliveira

Dentro de mis objetivos como entrenador está fomentar el respeto y la cultura del caballo, tanto para aficionados como para aquellas personas que tienen contacto por primera vez con estos magníficos animales. Así, todo el que esté interesado en formar parte de este mundo pueda hacerlo a un precio asequible y de la mano de un profesional cualificado.

El Centro Hípico Rubén Rodríguez nace de este sueño. Aquí podrás disfrutar de un espacio privilegiado en plena naturaleza, para montar a caballo, ya sea en pista o en la montaña.
Así es nuestro hogar y ahora nuestro negocio familiar.

Descubre con nosotros la maravillosa experiencia de montar a caballo.

 

Acerca de mi

 

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